lunes, 10 de noviembre de 2008

¿Por qué lo llaman amor?

Que la corrección política hacía daño a la libertad audiovisual era ya sabido por todos, pero siempre pensamos que la publicidad estaba por encima del bien y del mal. Polemizar ayuda a captar la atención del espectador y cuando la atención se capta directamente sobre el artículo a vender la polémica se convierte en cien por cien rentable. Las marcas comerciales pueden mostrarnos escenas explícitas de violencia, drogadicción o sexo sin que esto suponga una retirada de su producto y en los casos en que esto último ocurre suele ser más por razones políticas que por verdadero atentado contra la moralidad del espectador.

Un momento… Rebobinemos… ¿”…o sexo sin que esto suponga una retirada de su producto…”? Creo que esto no concuerda con la opinión de los creativos de una nueva marca de cocktails llamada Sun Beach que se ha aventurado a venderlos ya combinados en botella de aluminio y con una imagen de marca moderna, atractiva e innovadora. O a lo mejor no es tan atractiva. Eso que lo decida cada uno después. Crear nuevas invenciones en un mundo tan desafortunadamente clásico como es el de la bebida alcohólica no resulta rentable. Si nos fijamos, todos los bebedores, ya sean habituales o esporádicos, acaban pidiendo las mismas cuatro combinaciones más típicas. De hecho si ahora jugamos a decir nombres de cocktails a todos se nos vendrían los mismos a la cabeza: daikiri, caipirinha, mojito, sex on the beach…

Sí. Sex on the beach quiere decir sexo en la playa, y probablemente estas últimas palabras no han escandalizado a ningún lector. Quizá porque está dicho en inglés y nos sigue pareciendo que en ese idioma todo suena mucho mejor, quizá porque estamos más que acostumbrados a oírlo en miles de películas… Incluso puede que a algunos freaks se les haya venido directamente a la cabeza aquel episodio de Los Simpson doblado íntegramente al español en el que la “segunda esposa” de Homer le pide a Moe un sexo en la playa advirtiéndole que no racanee con la playa. Pues bien, los señores de Sun Beach debieron perderse ese capítulo. O puede que les pareciera que a los alocados jóvenes que beben alcohol en las discotecas les parecería obsceno, o que a las madres que pasean a sus hijos por las secciones de bebidas alcohólicas del super les parecería una mala influencia. El caso es que han cambiado el alegre y picantón Sex on de beach por el más dulce y recatado Love on the beach.

¿Os estáis preguntando si a lo mejor es todo el combinado el que cambia y por eso tiene otro nombre? Según la página web de la marca y los aficionados al mundo del mezclado pero no agitado los ingredientes son prácticamente los mismos:

Sex on the beach

2 partes de vodka

1 parte de licor de melocotón

2 partes de zumo de naranja

1 chorro de granadina

Love on the beach

Vodka

Licor de melocotón

Zumo de naranja

Podemos pensar que el simple hecho de haberle quitado el chorrito de granadina supone quitarle esa guinda que convierte el amor en sexo y que el color rojo pasión de este líquido elemento le da cierto significado coital. Pero, en la mayor parte de páginas web que he consultado sobre tan pornográfica bebida, la granadina sirve solo para decorar el borde de la copa y eso sobraría en el Love on the beach en el que la botella viene ya decorada con una bonita chapa gris.

¿Miedo a perder mercado?¿corrección política?¿moralidad extrema? El caso es que si los dueños de Sunbeach Cock-tails tienen algún problema con las referencias sexuales en el idioma sajón más les valdría cambiar su propio nombre de marca por “Playa Soleada. Bebidas combinadas con cierta graduación alcohólica” o cambiarse al negocio de la venta de limonada vía Girl Scout Distributing.

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jueves, 30 de octubre de 2008

Muerte de un clásico. RIP Msn Groups

Corrían los tiempos en los que aún no teníamos claro lo que era un blog y Facebook todavía no había nacido nada más que en las mentes de sus creadores. Empezábamos a intuir que Internet podía servir para algo más que para cortar y pegar los textos de los trabajos de la facultad y para pasarnos reenviables absurdos. Todavía muchos tenían cuenta abierta en Ozú o en Terra, y las largas y afiladas garras del gigante Microsoft se tendían hacia nosotros intentando captarnos con la promesa de posibilidades ilimitadas en “un mundo feliz” de comunicación e intercambio cultural.

Alguien sugirió un foro privado de intercambio de apuntes, fechas de exámenes y actividades educativas varias, alguien contabilizó una mayoría de pre-adictos al Messenger que, por ende, tenían cuenta abierta con Hotmail, y ese mismo alguien creó nuestro primer grupo de Msn. Entramos al principio con desconfianza y sin tener muy claro dónde había que escribir y dónde recibir las respuestas pero pronto pasó a ser una página en favoritos y una visita diaria obligada para estar al corriente de lo que se cocía por clase. Como las obligaciones contraídas con la facultad eran menos que las visitas al grupo, éste empezó a convertirse en una suerte de juego de las películas en el que un miembro escribía una frase de cine más o menos rebuscada y el resto se devanaba los sesos en encontrar el título al que pertenecía: estudiábamos Comunicación Audiovisual y la Imbd empezaba a abrirse paso a codazos en nuestro imaginario colectivo y nuestro pan de cada día.

Pronto empezamos a multiplicar nuestro número de grupos. Internet se mostraba como una copia virtual de la sociedad en la que los amigos del barrio no se podían juntar con los de los estudios o con los del trabajo, y en cada uno tratábamos los temas acordes a nuestros intereses y jugábamos el rol que teníamos en la realidad. En uno éramos usuarios, en otro administradores e incluso llegamos a formar un intento de sociedad anarquista en el que todos eran administradores pero ninguno ejercía las funciones que requería el puesto: no era más que el resultado de rencillas políticas y abusos de poder que obligaron a los usuarios más reivindicativos salirse del grupo para formar el antigrupo y dejar patente su disconformidad.

Con el tiempo cada uno tomó su camino y nuestra amistad se enfrió. El trabajo dejaba poco tiempo para Internet -sobre todo a los que no habían aprobado una oposición o se veían anclados a ordenadores capados- y el grupo se enfrió igualmente. Quedábamos una o dos veces al mes para no perder el contacto y en un primer momento pensamos que nuestra minisociedad virtual era el mejor sitio para organizar aquellos encuentros esporádicos. Pero ya habíamos borrado la dirección de MSN Groups de los favoritos; solo nos enterábamos de las noticias por los mails de novedades semanales que llegaban los domingos y la mitad del grupo se enteraba con tres días de retraso de que habíamos quedado para el viernes. Entonces descubrimos un invento nuevo. Se llamaba teléfono y era infalible en estos casos; su creador, un tal Graham Bell, nos había devuelto la capacidad de comunicarnos. El grupo quedó destinado a mensajes de “¿Ahí alguien ahí?” “¿Cómo os va todo?” o “A ver si quedamos”.

Durante todos estos años hemos sido bombardeados a correos eléctrónicos con el asunto “se cierra MSN Groups” o “Va en serio. Ahora sí que se cierra”, que nunca llegamos a creernos del todo. O a aquellos de “tu grupo se va a cerrar por falta de actividad; si no quieres que esto ocurra pincha el link de abajo” en los que siempre clicábamos reactivar grupo ya por pura costumbre. Pero, definitivamente, MSN Groups muere ahora abatido por las redes sociales y por la falta de atención de sus incondicionales. A Microsoft le gusta anunciar que no se cierra sino que se mueve a Multiply pero en el fondo todos sabemos que ya ningún administrador va a pinchar ese link para aceptar la invitación sabiendo que sus compañeros tienen cosas mejores que hacer que darse de alta en un espacio nuevo, desconocido y de diseño frío y austero. En el fondo todos sabemos que revivir nuestros grupos es como conectar una mente muerta a una máquina para que su cuerpo siga vivo; y, de hecho, lo es de una forma tan literal que casi resulta políticamente incorrecta.

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lunes, 6 de octubre de 2008

¿Pekín Express o Soy lo que bebo?

Pekín Express empezó siendo la copia de un programa americano llamado The amazing race emitido por la CBS y que en España se tradujo como El gran reto. Por si alguien nunca ha visto nuestro “reality” más internacional haré un breve resumen: los concursantes viajan en parejas armados solo de una mochila y un euro al día. En varias etapas tienen que (acompañados de, al menos, un cámara porque si no no podría emitirse en televisión) recorrer Rusia con la ayuda de la generosidad lugareña que tiene que darles un sitio dónde dormir, trasladarles, darles de comer y, sobre todo, de beber.

Cada domingo les vemos mostrando a los lugareños un papel arrugado en el que supongo que pone algo así como: “estamos grabando un programa de televisión, su gobierno le ordena que nos abra las puertas de su casa, bajo penas de usted ya sabe qué, aunque nosotros no” para lograr cobijo y ayuda. Es imposible que las etapas o pruebas del viaje se hagan de forma consecutiva. Necesariamente, entre una y otra, se les deja un par de días en un hotel a gastos pagados para que al menos puedan ducharse, cambiarse y hacer cura de desintoxicación. Y es que si no los concursantes de Pekín Express serían todos alcohólicos.

El alcohol, la droga de los pobres: que calienta la garganta del que no tiene calefacción, sacia el hambre del que no tiene comida y borra las penas del que no tiene alegrías, es la bomba de relojería que está apunto de hacer explotar el programa. La idea de Pekín Express era buena pero dieron una vuelta de tuerca al programa original y esa tuerca se vuelve contra ellos como lanzada por un tirachinas. En Amazing race el “gran reto” de los concursantes, aparte de llegar al lugar indicado, era superar pruebas físicas (escalar una montaña, agarrarse a un carro tirado por bueyes y aguantar mientras tragan barro…) esas cosas que les hacen caerse de culo y que tanta gracia hacen en Estados Unidos. Pekín Express apostó por dar a conocer el buen carácter de los ciudadanos rusos y optó por que la mayor prueba fuera depender de ellos para todo sin pagar un céntimo. Un objetivo, en esencia, mucho más noble.

¿El problema? Los rusos beben vodka. Mucho vodka. Y para ellos es motivo de cortesía ofrecerlo a todas horas y motivo de ofensa rechazarlo. De hecho en sus viajes lo normal es parar en el arcén de vez en cuando, abrir el maletero (bien surtido de botellitas transparentes) y beber vodka. Todos. Los pasajeros y el conductor.

En los primeros programas los concursantes aceptaban el vodka por respeto. Se emborrachaban como unos adolescentes en una plaza pública, cantaban, bailaban y entretenían la emisión. En los siguientes nos llamó la atención que siguieran sin negarse a subir a un coche cuyo conductor paraba cada media hora a descansar y reponer líquidos, pero Paula Vázquez insistía en que había que respetar a los rusos y agradecer su hospitalidad. Eso está genial si realmente te has ido a hacer el interrail, no tanto si todos los domingos das por televisión lecciones de conducta alcohólica.

En el último programa, emitido ayer, saltó por fin la chispa. Una de las concursantes se negaba a beber el vodka que le ofrecían, junto a una carretera secundaria, los dueños del coche en el que viajaba, cogía su mochila y se marchaba andando mientras llamaba alcohólicos, entre otras cosas peores, a sus anfitriones motorizados. Por fin alguien fue sincero en esta “telerrealidad”: los rusos de Pekín Express serán muy simpáticos pero son alcohólicos. La conducta de la chica no fue (si tenemos en cuenta su forma de insultar a diestro y siniestro) la más adecuada, pero es que la que nos muestra Cuatro todos los domingos lo es mucho menos. ¿Mala suerte?, ¿pinchazo del programa?, ¿un creativo al que no se le ocurrió comprobar las tradiciones patrias antes de elegir país?, ¿un desafortunado acuerdo económico con el gobierno ruso?

Sea como fuere, el caso es que el que pretendía ser el programa estrella de la cadena, y su apuesta por un formato mínimamente diferente a los veinte mil “realities” de “niños cantores, danzantes o acróbatas” que se emiten sin descanso, se va a acabar convirtiendo en bomba de relojería para la imagen de Cuatro. Los que nos enseñaban cómo tenemos que educar a nuestros hijos, a nuestros perros y a nosotros mismos, han cambiado el “soy lo que como” por “soy lo que bebo”. Lo que me extraña es que la DGT no haya dicho aún nada al respecto.

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domingo, 28 de septiembre de 2008

Crónica de una noche de cine y cena

El pasado martes El aula fue invitada por parte de Warner Bros. España a un pase exclusivo para bloggers de la película El patio de mi cárcel y, aunque con dificultad para encontrar el sitio en cuestión, debemos agradecerles que nos dieran de comer de beber y de disfrutar del cine en una posición privilegiada, la de quien tiene una mini sala privada, cómoda, sin hacer colas y sin tener que aguantar a vecinos habladores o adictos al móvil. Pero supongo que la verdadera razón de la invitación y por la que estamos aquí ahora -leyendo vosotros, escribiendo yo- es hacer publicidad de la película. Y buena o mala ahí va.

Os estaréis esperando una crítica destructiva por mi desconfianza habitual hacia el cine español. Pero, como este blog es, ante todo y sobre todo, reflejo de mis contradicciones más arraigadas si me hubiera resultado una desgracia ir a ver la película directamente hubiera preferido no escribir nada (¿lo de mortadelo y filemón? eso fue una advertencia, no una crítica). Por eso me veo aquí diciendo que la película superó mis espectativas.

Me explico: antes de verla yo había leído una entrevista de El País Semanal a Verónica Echegui en el que ella afirmaba que había intentado comprender los porqués de su personaje para poder interpretarlo. Mi conclusión fue esa: que era una película de porqués. Para los que no la hayáis visto ni hayáis leído una sola sinopsis os haré un resumen: El patio de mi cárcel versa sobre la formación del grupo de teatro Yeses, formado por internas de la prisión de mujeres de Yeserías; y concretamente desarrolla la vida en ese lugar de Isa, toxicómana y madre soltera. La entrevista me hizo temer un film sensacionalita y morboso de esos que nos muestran los más bajos fondos a los que puede llegar a caer cualquiera por un traspiés y que nos explican el traspiés al detalle (la cáscara de plátano que no ve el prota, el chof que suena al pisarla, el tobillo que se tuerce, las manos a las que no les da tiempo a salir de los bolsillos...)

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¿Nada más lejos de la realidad? Me gustaría afirmar eso con convicción. Y es que El patio de mi cárcel no llega a caer en el morbo y consigue que el espectador no se sienta juez y parte, pero no se separa del todo de esa tentación por contar la vida de una presa fuera y dentro de la penitenciaría. Más allá de poner un ojo objetivo a la vida allí, flirtea con la relación de un par de protagonistas con su familia, con sus fantasmas, con sus porqués. Pero aunque parece una película coral solo flirtea con Isa y Dolores, a las demás solo las conocemos por lo que cuentan entre rejas, por lo que se cuenta de ellas... Para mí ese es el pequeño fallo del guión: se queda a medias. O todo o nada. O contamos las cosas de forma objetiva o caemos en el morbo pero con todas las consecuencias, y sabiendo qué buscamos con ello.

Por lo demás tiene un final -tranquilos que el método spoiler no es lo mío- demasiado cruel. Que junta en tres minutos todo el sentimentalismo fácil que se ahorra en el resto del metraje. Pero ¿sabéis cuando os da la sensación que algo no encaja?¿que algo no estaba ahí desde el principio? A mí me da en la nariz que ese epílogo es un pegote. Que la película acababa cinco minutos antes con una imagen deprimente pero un fundido a blanco que siempre te deja ese halo de esperanza y una media sonrisa en los labios. Este epílogo es, como el de El gabinete del doctor caligari, una moraleja puesta por un orden superior para conseguir algo del espectador, en aquel caso una buena imagen del gobierno alemán, en este: lágrimas como puños. Pero esto es una interpretación personal aunque, me encantaría que fuera verdad.

En resumen:

Lo mejor: Verónica Echegui, no sé si, como se le echa en cara, no es capaz de hacer otro papel que el de arrabalera pero ese lo hace muy bien.

Lo peor: Candela Peña. Tiene algunas interpretaciones de emoción contenida que le hacen brillar y otras en las que parece que está recitando la tabla del nueve.

De realización: unas planos-contraplanos con una angulación mínima que hacen que las actrices casi miren diréctamente al eje de cámara y que, cuanto menos, crean una tensión desconcertante.

martes, 9 de septiembre de 2008

Santa de mi devoción...

Aunque muchos sabéis que Rosario Fuentenebro (los que lo sabéis la llamais Charo) no es santa de mi devoción y que hemos tenidos más momentos malos o indiferentes que buenos, siempre le enorgullece a uno ver que aquellas personas que han caminado junto a él un largo camino, han sido capaces de salir adelante y mostrarnos un trabajo bien hecho.

Si algunos habéis estado conmigo durante los años de instituto o los de facultad, Charo es de las pocas que ha estado ahí (conmigo a veces, otras contra mí) durante esos dos periodos tan importantes de mi vida. Para ella, está visto, que el más importante fue este en el que por fin nuestros destinos se distanciaron y la ECAM no solo la admitió entre los suyos como estudiante de dirección (cosa bastante dificil de conseguir) sino que además la mantuvo en primera fila -ella siempre se sienta en las primeras filas- durante tres años y le dio ese diploma que habla por si mismo y en el que se puede apreciar sin lugar a dudas el talento que tiene uno y lo duro que es capaz de trabajar. Quizá es esa tozudez suya la que le hace conseguir aquello que se propone, quizá es su forma de enrevesar los acontecimientos lo que hace que sea capaz de contarnos una historia tan bien desarrollada en tan poco tiempo, quizá su capacidad de hacer una montaña de un grano de arena lo que hace que nos muestre el dramatismo de una situación a la que no le hubiéramos dado importancia...

Cuando vi el corto de graduación de Charo no me quedé ahí. Accedí al resto de cortometrajes de la ECAM (la mayor parte de su misma promoción) y los vi casi en su totalidad. Personalmente, me veo obligada a decir, que es el de mi vieja amiga (no porque los años la hayan tratado mal sino por lo mucho que hace que lo fue) el mejor con diferencia. Una idea simple pero emotiva, un guión que no cae en el sentimentalismo, una producción realmente currada... Para los que sepáis aún menos que yo de lo que un rodaje supone, tened en cuenta que rodar en Madrid es más sencillo y más barato: tienes a todo el equipo cerca, todo tipo de establecimientos por si algo falta o se tiene que sustituir, no necesitas alojamiento, etc, etc... así como rodar una historia actual. Ella, como lo hizo siempre, le da unas cuantas vueltas de tuerca a las cosas y se atreve a ponernos ante los ojos lo más dificil, una historia de época en un ambiente rural, en pleno invierno y rodada en decorados naturales.

Me diréis que en un equipo hay mucha gente y que nunca se sabe quién está detrás del empeño de que salga adelante lo más dificil, lo más complejo... pero el corto, creo que no soy la única persona que la conoce que opina así, es "muy de Charo": la historia, la forma de ser de la protagonista, ese regustillo amargo que te deja al final pensando que lo que ella ha sacado de todo el embrollo es algo más de lo que se ve en la superficie... No sé si soy objetiva en este caso, porque Charo siempre supo como hacerme llorar, y de nuevo lo ha conseguido.

En cierta ocasión ella misma me dijo que lo que realmente le había entusiasmado de un camino tan pedregoso como es el cine era la dirección de actores. Espero que algún día los tenga lo suficientemente como buenos para poder modelarlos a todos, a su imagen y semejanza, como siempre intentó, aunque sea solo durante la duración del metraje. Y que los demás podamos verlo, siempre, desde el otro lado de la gran pantalla.

Podéis ver el corto de Charo en este link.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Tve se cambia de camisa... y se pone una hawaiana

Amenazaron con hacerlo y anoche, en Prime Time, cumplieron su amenaza. Desde entonces la emisión pública nacional de nuestros televisores tiene un pegote en la esquina inferior derecha. Una mancha azulada que no se sabe muy bien de dónde ha venido ni por qué.

Probablemente de una subvención que había que gastar y de unos amigos que tenían una empresa de diseño. Como suele pasar en la administración pública (perdón por la equivocación, ahora tve es corporación). De hecho la imagen anterior de tve no era mala: cumplía su función, tenía una estética global y (por muy antigua que fuera) no resultaba demasiado pasada de moda. Era singular, propia y con un estilo definido.

La nueva imagen de tve es… vamos, que a mí no me gusta. Y, como de costumbre, tengo razones personales y públicas, para ello. Si la mayor parte de las cadenas se estaban tirando hacia la mosca transparente para evitar molestar a la programación; autopromos y moscas publicitarias que se posan y se largan aparte; tve lanza un órdago y nos mete un círculo de color indefinible, chillón y con un precioso difuminado alrededor. Aunque, cualquiera que haya diseñado para un ente público sabrá que, aunque difuminar el contorno de una imagen es la forma más fácil y hortera de quitarte de encima el esfuerzo de crear un límite elegante, ellos lo piden así simple y llanamente porque les gusta, así como los ingletes, los relieves y las sombras paralelas -estas últimas usadas también, aunque de forma tenue, en la nueva imagen de tve- y que parece que están gritando: “¡¡Amigos!! ¡Hay un nuevo software llamado Photoshop que hace unas cosas muy bonitas con un solo clic! ¡Dicen que en la nueva versión trabajará con unas cosas llamadas capas!”.

Pero hay más cosas que hacen que el trabajo para la nueva imagen de tve parezca poco y rápido: cuando uno tiene un montón de canales a cada cual con una nomenclatura es difícil encontrar una mancha que les sirva de fondo y que valga para todos. Es decir, si pones un cuadrado de x por y detrás de las letras “clan tve” y queda bien sin duda resultará grande detrás del número "2" de la 2. Este escollo sería un reto y un quebradero de cabeza que hubiera hecho quedar como un profesional a cualquier diseñador que lo hubiera solucionado. Pero en la nueva imagen de tve se han limitado a cambiar la mancha de tamaño: la de clan y la de teledeporte (tdp) son alargadas y más grandes, las de la 1 y la 2 son circulares.Si no teníamos suficiente con que cambie el nombre del canal y el color, también cambia por completo el logo.

Porque… ¿cambia el color? Hasta ahora el primer y el segundo canal de tve se diferenciaban con facilidad por un código de color. La 1: azul. La 2: verde. Era a así de sencillo y práctico. Ahora la 1 sigue siendo azul (aunque más chillón) y la 2… la 2 empieza en azul por la izquierda y va degradando a un verde turquesa por la derecha. La distinción se pierde casi por completo en cuanto a color. Eso sí, hay algo que diferencia a la 1 de todas las demás cadenas de tve: el degradado de color que se repite en todas es muchísimo menos apreciable en la mosca de la 1 ¿acaso tve desprestigia al resto de sus canales y premia a su canal estrella no haciéndole pasar por el ridículo de algo tan pasado de moda como es un degradado?

Acepto que la tipografía no es mi fuerte pero no se si a ustedes desde el punto de vista del mero espectador les ocurrirá lo mismo que a mí. ¿no les recuerdan las nuevas y redondas letras de tve a ciertos logotipos muy laureados allá por los noventa? ¿especialmente aquellos de empresas de comunicación que pensaron que era divertido darle la vuelta a las letras?¿no es eso moda de hace ya casi 20 años? Vuelve lo antiguo, cierto, ¿pero por cuanto tiempo?, ¿lo suficiente para no tener que volver a invertir en imagen corporativa el año que viene? Pero lo más extraño es que hayan introducido una tipografía tan peculiar en el logo y se hayan dejado la cuadrada habitual en todos los rótulos de todos los programas de todas las cadenas. ¿No había dinero para más?¿los diseñadores no les quisieron hacer una guía de estilo?

Por si la afirmación de Lorenzo Milá en cada autopromo dándonos un argumento tan sólido para el cambio de imagen cómo: que es bonita porque es redonda y a él le gustan las cosas redondas, no fuera suficiente, mantienen el precioso vídeo de las vacaciones… digo de presentación en su web para que todos seamos partícipes del cambio para mejor. Ante esta demostración de capacidad publicitaria solo puedo decir una cosa: ¿Cuánto cuesta el coche que anuncian? Porque yo lo compro.

martes, 26 de agosto de 2008

"Sare" vs olimpiadas 10-0

Por fin cerramos esta etapa olímpica de infarto y nos dedicamos a descansar de las vacaciones. No lo digo porque llevemos 2 horas aguantando la respiración frente a la tele, que también. Ni porque tanto grito en la final de baloncesto nos haya dejado afónicos (es un tema que os dejo alabar largo y tendido a los demás porque cualquier palabra de elogio a los jugadores españoles es poca) sino porque TVE por fin nos da una tregua.

Una tregua para poder dejar de mirar la agenda de los JJOO en su web con cara de desconcierto. Una tregua para dejar de preguntarnos dónde están los JJOO en directo on line que nos prometen todos los días. Una tregua para dejar de zapear con el mando y el ratón para encontrar una entrega de medallas que han cancelado para emitir los dibujos animados.La cobertura de la olimpiadas por parte de la pública ha sido, a mi entender, vergonzosa. No tanto por no haber estado a la altura sino por la falta de modestia de la que han hecho gala durante quince días, vanagloriándose de unos contenidos que no existían, de unos medios que no tienen y de una tecnología que sigue en pruebas. ¿Qué se puede esperar de unos presentadores que se empeñan orgullosos en dar datos de “share” que nadie les ha pedido sin siquiera aprender a pronunciar la palabreja antes? A lo mejor "cuota de pantalla" es demasiado largo para aprenderlo de memoria. Pero ante todo y sobre todo los que realmente se han lucido han sido los programadores en la pantalla chica y los creadores de contenidos para la web.

Sin ir más lejos ayer mismo comprobaba la agenda del día de hoy para ver cuantas citas nos quedaban por seguir a los aficionados españoles. Según el simple y fácilmente comprensible gráfico que con gran esfuerzo habrán desarrollado los informáticos (o los diseñadores, o muy probablemente unos señores que no saben de accesibilidad o que se vengan de su contrato de becarios) de RTVE hoy la única cita para el deporte español era el baloncesto. La más importante sin duda. ¿Pero es que acaso el decimosexto puesto de Chema Martínez a solo 7 minutos de un señor que ha fulminado el record por 3 le obliga a cambiarse de nacionalidad? ¿es que los chicos del balonmano han sido desterrados por jugarse un bronce en vez de un oro? Han sido demasiados días de encontrarte los eventos casi por casualidad al ponerte frente a la tele, de tener que buscar la información en cualquier sitio excepto en los medios que se autoproclamaron adalides de la misma. De averiguar en la agenda del día que absolutamente todas las pruebas se pretendían disputar a las 10.00 de la mañana porque a TVE le daba la gana y de comprobar luego que la realidad no tenía nada que ver. De aguantar esa horrible balada en chino con imágenes a cámara lenta de cosas que nos habían prohibido ver a velocidad normal. De cortes publicitarios en el momento en el que peor podían sentar.

Y, una vez que he dejado constancia de este despropósito televisivo mientras lloro con la medalla de plata (¿el comentarista ha dicho oro?) final y los estadounidenses bailan “paquito chocolatero” me voy a dormir; que 4 horas y media desde el maratón al baloncesto han sabido a poco aunque si de la web de TVE me hubiera fiado hubiera dormido 14 porque aunque no piensen en hacer bien su trabajo ellos siempre piensan en la buena salud física del espectador.

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lunes, 21 de julio de 2008

Moncloa, un trasbordo en el tiempo

Vivir en una ciudad grande como es, en mi caso, Madrid puede llegar a ser una tortura en un día de atasco, cuando te ponen una zona de copas debajo de casa o cuando la gente se empeña en entrar en tropel al metro en la misma estación en la que tú quieres salir. Pero siempre tiene algo mágico cuando te pones a caminar y encuentras un edificio histórico que nunca habías visitado, una placa en la que te recuerdan que donde tú estás de pie leyendo un trozo de metal estuvo tomando cañas cierto personaje histórico o cuando te topas con una tienda de platos polacos preparados. Las grandes ciudades tienen este halo mágico que hace que las odiemos pero que no sepamos vivir en otro sitio.

Ayer, después de pasar un fin de semana de pequeñas pero difíciles (mucho más de lo que me había esperado) reformas del hogar, y de que la vecina de arriba bajara a exigirme que dejara de cantar (esto es un hecho totalmente cierto que ocurrió sobre las 17 horas) porque tiene derecho a dormir tres horas siesta sin que los demás sean felices; comenzamos a caminar por la calle en dirección a cualquier sitio al que se llegara cuesta abajo -sabia enseñanza de Homer Simpson- y nos encontramos sin previa intención en el nuevo intercambiador de metro de Moncloa. Como la reforma en cuestión sigue sin estar totalmente terminada (aunque la nueva estación está utilizable en su mayor parte) después de cinco o seis años –calculo- de su inicio, tiene una parte cerrada al público y cubierta con una lona con fotos antiguas detrás de la típica valla de obra. La gente que pasa con sus maletas y sus prisas la esquiva para llegar al semáforo, los que andan más relajados miran las fotos y se sonríen por ver tantos señores en blanco y negro y con bigote, y siguen su camino sin darle mayor importancia. Pero ayer nos paramos a leer la información a la que esas fotos viejas sirven de ilustración; un repaso por décadas de la historia de la zona, documentado por el Metro de Madrid que, si bien no arregla la línea 6, últimamente se interesa mucho por su archivos históricos.

Nos vimos trasportados a un recorrido desde los años anteriores a la guerra civil hasta la actualidad que nos llevó más de media hora entre discusiones de dónde se situaría en la actualidad el asilo que fue derruido por los bombardeos y comparaciones de los planos de la zona en las diferentes épocas. Nos enteramos de interesantes anécdotas de remodelación urbana: como que el nombre del edificio Galaxia (uno de los más modernos de Madrid allá por los años 60) en el que ahora se aloja un fantástico McDonalds proviene de que se construyó sobre la ya derruida fábrica de jabones Gal, o que la Junta Municipal del distrito tiene su sede en el antiguo Monumento a los Caídos. Descubrimos una configuración urbanística insólita de la que la guerra no dejó rastro y la antigua ruta del tranvía que llevaba desde las casas de los profesores a la Ciudad Universitaria, del que aún hoy se pueden ver algunos raíles.

De pie frente a la valla de una obra, mientras la gente nos miraba pensando que éramos tontos, nos dimos cuenta, una vez más, de que cuando vives en una gran ciudad nunca sabes qué vas a descubrir a la vuelta de la esquina.

Y en cierto modo, sí, fuimos tontos, porque resulta que dentro del intercambiador hay un panel con la misma información histórica pero bajo techo, bien iluminado y sin valla. Si alguna vez tenéis que hacer un trasbordo en Moncloa y no llegáis tarde a trabajar, parad a leerlo. Merece el tiempo.

martes, 15 de julio de 2008

Telecinco quita la mosca de "Life" de la esquina superior derecha de nuestras pantallas

Después de estar todo el día aguantando que la cadena pusiera como promo el logo de su última serie adquirida sobreimpreso en toda la programación, por fin emitió el episodio piloto entre CSI y CSI.

Como si fuera un sandwich. Un sandwich de pan con pan. Incluso resulta extraño que no aprovecharan para venderlo como "la noche policíaca" o "la noche es nuestra" (como decían los policías de Nueva York en los 80 y como titulaba James Gray su penúltima película). Desde luego la intención de arropar la nueva serie con otra del mismo género y de audiencia consolidada para mantener a ese target frente a la televisión no fue mala. Pero después de vista y, sobre todo, después de una promoción omnipresente Life decepciona.

La trama se centra en un policía raro, Charlie Crews, como ya es costumbre en la ficción americana. La tendencia a poner toda la carne en el asador de un único personaje lo más esférico posible es rentable si cuentas con uno de la talla de House o Dexter, pero aunque le haya tocado un pasado de lo más truculento (le meten en la cárcel sus propios colegas y tras años de continuas palizas por parte del resto de los reclusos le declaran inocente y vuelve derecho a trabajar en su antigua comisaría no se sabe muy bien por qué oculta razón) el personaje, por el momento, no alcanza la fuerza que se esperaba de él. Quizá porque se ha desvelado todo lo que le ocurrió en la cárcel desde el piloto. Quizá porque la reacción de los que le rodean sea demasiado natural para tener al lado a un tipo que ha perdido media vida por tu culpa... La única salida posible para la trama es la inminente venganza de Crews.

Aparte de esta trama continuada en el tiempo. En el piloto se introduce, como es también ya típico de las series policíacas, un caso unitario que se cierra en el mismo capítulo. En el primer episodio un caso que se resuelve de la noche a la mañana y sin demasiada tensión para el espectador. Quizá el órdago que pretenden lanzar es la manera anómala de comportarse del protagonista: siempre tranquilo, en un estado zen permanente y que parece no enfadarse por nada. El título de la serie se refiere directamente a eso: la vida le ha dado una nueva oportunidad y una indemnización millonaria y esta vez Charlie Crews la va a aprovechar. Pero Charlie Crews es Damian Lewis y (aunque también es inglés, no tiene nada que ver con Hugh Laurie) no engancha.

Por el momento Life se queda para serie de Prime Time veraniego. En temporada incluso podría adaptarse mejor para la franja de tarde. Es una serie que, aunque no parece tener nada de comedia, recuerda a Monk o a Psich. Esperemos que empiece a despegar en próximos episodios o programen lejos de la alargada sombra de CSI Las Vegas.

lunes, 14 de julio de 2008

Dexter Morgan o el superhéroe ensangrentado

Es guapo, atlético, educado, con ropa ceñida y con identidad secreta. No hablo del próximo estreno de Marvel para el cine, sino de un personaje televisivo. Apunten que en ningún momento he mencionado que vuelva locas a las nenas, entonces estaría escribiendo sobre Greg House y la primera frase, valga la paradoja, no tendría sentido.

Es cierto que House abrió la puerta de la ficción televisiva a los personajes que, aunque con gran capacidad para despertar filias inesperadas, se pueden considerar totalmente antisociales y cumplen todas las reglas de la falta de educación hasta un punto que a cualquiera nos podría resultar inadmisible. Hasta el momento los protagonistas que salvaban a la gente eran una versión humana del superhéroe americano. Si con House se desvirtuaron gran parte de los atributos “de la buena acción diaria” y de los valores éticos que teníamos como inherentes al superhéroe y al Boy Scout, con Dexter esto se lleva al extremo y se da una vuelta de tuerca que más que alejarlo de esta figura de justiciero enmascarado que ayuda a las abuelitas lo atrae hacia ella como un imán.

Las coincidencias entre Dexter y el prototipo habitual y bien conocido de superhéroe, sin meternos en pormenores freakies, son muchas y sesudamente hiladas por un guión meticuloso. Un chico de buen ver que en sus ratos libres ataca a los malos para evitar que sigan haciendo daño y ayudar así a la sociedad;lo que se deriva de una firme y afianzada pirámide de valores que tiene grabada a fuego en el cerebro, como todo buen hijo americano, gracias a su padre. Pero actúa por completo fuera de la ley y esto le obliga a llevar una vida paralela cuya necesidad de ocultación no es solo el hilo conductor de cada episodio sino la razón de ser del propio Dexter Morgan como individuo.

Hasta ahí podíamos estar hablando de Superman, de Spiderman, del Capitán América, y muchos etcéteras y la descripción se ajustaría sin demasiados problemas. ¿Qué ocurre si añadimos que Dexter no solo se limita a detener a los malos sino que los mata y no precisamente de una manera rápida y limpia? ¿Y si mencionamos que su necesidad de matar es algo innato y que el hecho de que mate a asesinos es solo una manera de focalizar esta psicopatía de forma provechosa para la sociedad? ¿Nos alejamos tanto de la realidad del superhéroe? Un tipo que se calza unas mallas y una capa y se desvive por pegar mamporros a diestro y siniestro sin tener en cuenta que lo único que puede librar a sus víctimas de la muerte sea que estas tengan superpoderes o la capacidad de caer sobre blando, ¿no es un psicópata?

Hay otro detalle de Dexter que entronca deliberadamente con el mundo del superhéroe, o en este caso del superhumano, o incluso del no humano. Es bastante habitual el dotar a estos individuos de ciertas capacidades que se salen de lo que hacemos los terrestres de a pie y, por tanto, en la mayor parte de los casos también se les quitan otras que les convertirían en personas. El gran problema moral que hace que Bruce Banner deteste convertirse en Hulk es que cuando es grande y verde sus instintos pueden contra su humanidad y mata a diestro y siniestro, es decir, carece de sentimientos. Uno de los lugares más comunes en la voz en off de Dexter es la afirmación de que no tiene sentimientos. Su único sentimiento real es la necesidad de matar, el resto los finge para aparentar una vida normal; y aunque tiene principios no cree en ellos sino que los sigue ciegamente cual máquina de venganza social. Sí es cierto que mirando la serie con detalle pillamos ciertos renuncios en los que el protagonista se nos muestra del todo humano y eso nos hace temer que en los próximos capítulos se convierta en uno más y acabemos viendo Kyle XY, pero eso es otro tema.

Cuando el estreno de Dexter en España era inminente las sinopsis que de la serie se hacían en los artículos sobre televisión afirmaban cosas como “aunque sea un asesino te caerá bien”. Nada más alejado de la realidad. La verdadera virtud de Dexter como serie de ficción es que ha conseguido que mantengamos la atención sobre las andanzas de un personaje que por su propia naturaleza no cae ni bien ni mal. El espectador acaba adaptándose a la forma que tiene Morgan de ver la vida y le mira cómo él mira a los demás. Puede darnos la sensación de que esa sea la característica que más le separe del mundo superheróico en el que los “cruzados enmascarados” siempre caen bien al lector por su naturaleza servil, pero yendo un poco más allá una pregunta nos devuelve a la creencia de que Dexter Morgan es un superhéroe en toda regla; porque ¿a alguien le cae bien el Punisher?

Una recomendación: no la veáis en versión doblada.

jueves, 10 de julio de 2008

Bloggers sin fronteras

La web 2.0 viene pegando fuerte. Tan fuerte que si os ocurre como a mí probablemente os sintáis abrumados, desconcertados y retrógrados por no poder asimilar tantos métodos nuevos de interactividad con la aldea global. Mi último descubrimiento es Soitu.es. Sé que funciona desde finales del año pasado pero yo no me había enterado, lo acepto. Yannick, que últimamente es mi genio de los favores, se extrañó de que yo escribiera en una page propia y me dijo que el escribía para soitu, aunque no le dio mucha importancia. Me registré el lunes pasado y publiqué una versión reducida de uno de los post del blog, a las pocas horas me lo habían publicado en portada y me mandaban un mail con una invitación de superusuario (esto es una piedra marciana radiactiva y repleta de rayos gamma que te da poderes, el poder de subir fotos a los artículos y el de mandarles invitaciones a los demás, yuhuuuuu! Salvaré el mundoooooo!).

Soitu es un proyecto de información ciudadana hecha por y para el mundo real. Es decir; no está creada en su totalidad por redactores contratados sino que cualquiera desde su casa y con un simple registro de los que hacemos 40 veces al día puede publicar la noticia que le apetezca y convertirse en periodista.

Os preguntaréis (los que como yo no estéis dentro del todo en este mundo de autopistas y no conocieráis soitu de antemano) en qué se diferencia eso de tener un blog como todo hijo de vecino. Primero: la visibilidad es mucho mayor porque la audiencia de soitu es bastante grande -tendréis más lecturas y más comentarios-; por otro lado la credibilidad y el interés de los artículos están hasta cierto punto contrastados pues antes de publicarse una noticia en portada un editor de soitu la lee y la selecciona para ese menester. No es lo mismo visitar blogs al azar de gente que no conoces y ponerte a leer su vida y hazañas a que te las den en bandeja, separadas por secciones y previamente filtradas; ya sabemos la cantidad de mierda que se puede llegar a colar en internet. No es necesario que lleves una producción literaria paralela a la del blog, aceptan artículos que estén publicados paralelamente en páginas personales por lo que es una forma de sacarle rentabilidad a algo que ibas a publicar de todas formas. ¿Rentabilidad? Ah sí… Soitu te paga 20 euros por cada artículo tuyo que se publique en portada. No es plan de escribir 10 artículos diarios puesto que de todos los que se escriben al día solo unos cuantos se seleccionan y tampoco penséis que si escribís el jueves y os publican el viernes os llega un cheque para tener pagadas las copas del sábado porque no pagan hasta que acumulas 100 euros y de ahí descuentan irpf. Aunque menos da una piedra.

Pero, ¿quién está detrás de ese dinero? Soitu es un proyecto desarrollado por Gumersindo Lafuente, exdirector del Elmundo.es y del que, según rumores digitales, se le destituyó por no seguir la línea editorial de El Mundo.

Por aquí os dejo un link a una charla de Gumersindo Lafuente en… ¿os suena ese salón de actos? Es bastante interesante. No se escucha muy bien pero ya sabéis como son los universitaros...

Aunque en esta nueva etapa parece más bien que lo que se cuece es más un blog masivo (no solo por el concepto de información que maneja sino por la propia estética de la página) que un diario como tal. Su lema es “no mass media”, aunque su única razón de ser sea la masa, si es verdad que se jubila la técnica de la información “punto-masa” para convertirla en una especie de “punto-punto, masa-punto, masa-masa”. Sí, mejor dejo este preconcepto para otro día.

Cuando amaneció este nuevo “periódico” la comunidad internauta se preguntaba hasta que punto el modelo de “periodismo ciudadano” (término que huele a mediocridad a 100 metros) daría resultado o los colaboradores se enrabietarían cuando no les publicasen en portada o publicarían en páginas propias pensando que adsense les daría más dinero. Por el momento parece que tira bastante bien; incluso el flujo de información puede llegar a ser demasiado rápido. Cuando me enrabiete porque no me publican en portada ya os contaré otra cosa.

miércoles, 11 de junio de 2008

Cerrado por vacaciones laborales

Pasado mañana parto a tierras extremeñas para reencontrarme con mi profesión, por fin.

Muchos guays que trabajáis en interesantísimos proyectos culturales pensaréis que qué tendrá de reencuentro trabajar en un programa de karaoke, pero después de los últimos años desesperanzados y de ver como ha quedado lo que más se pareció para mí a “la profesión”, es decir Telemadrid, me siento enormemente afortunada de poder llevar hasta las casas de los extremeños a sus paisanos living la vida loca. Por Dios, si se ha despedido hasta Alipio Gutiérrez, presentador para todo, ¿dónde vamos a llegar? Así que si la huelga de transportes no acaba con nosotros y empezamos a grabar en el tiempo estimado y vuelvo también en el tiempo estimado y mis jefes no me matan a la vuelta. Estaré por estos lares de nuevo en julio con más desgracias que denunciar (que no serán propias si la ley de la atracción funciona, lo visualizo).

Por el momento os dejo un par de videos de la edición del año pasado para que os hagáis a la idea de por dónde ando. El primero lo subo porque es del master (este año no se si habrá más medios técnicos pero más escenario, más techo y más público se supone que sí), el otro porque aunque es una grabación cutre con móvil salen unos tíos que a lo mejor os suenan. Si ok es el segundo plato para los finalistas de los programas musicales nacionales no estará tan mal ¿o sí?

El programa se podrá ver a través de internet puesto que Canal Extremadura tv tiene posibilidad de ver la programación en directo streamly aunque aún no sé cuando. I´ll be back.

jueves, 29 de mayo de 2008

Señor Groening tenemos un fallo en Matrix

El mundo del audiovisual se llena, puede que por falta de ideas puede que porque al no ser capaces de hacerlo mejor prefiramos rodar algo de éxito probado, de copias de lo que ya se ha hecho antes. Podemos llamarlas homenajes o plagios, pueden estar tratados con total respeto hacia el autor original o como meros fusilamientos sin vergüenza, pero nos rodean y nos hacen saltar del sillón cuando nos damos cuenta de que están en nuestras pantallas, y por su culpa nos perdemos media peli pensando que ya hemos vivido esa secuencia antes. Desde las copias plano a plano que desde la meca del cine están haciendo de las películas de terror orientales (que se homenajean a su vez, entre ellas) o incluso españolas (véase el caso de Rec) quién lo habría pronosticado… hasta los autoplagios de algunos directores que copian reiteradamente sus propios grandes éxitos ya sea porque el dinero está asegurado o porque son de un fiel a su estilo que aburre. El caso es que están ahí, en casi todos los campos creativos de la cultura pero, quizá en el nuestro, por eso de que se oye y se ve, parecen más obvios o más difíciles de ocultar.

Así que desde hoy me propongo destapar copias, plagios, homenajes… de esos que te encuentras cuando menos te lo esperas y de los que, antes de buscar en internet, crees que eres el único ser humano sobre la faz de la tierra en darse cuenta, ¿el director? Ese lo hizo inconscientemente.

No es plan de petar el blog con artículos de cine (porque casos de estos los hay a patadas) así que no me voy a poner a buscar ejemplos en la red ni a destapar recuerdos de visionados de otros tiempos. Solo los comentaré cuando realmente me los encuentre.

La razón de esta extraña sección que no viene mucho a cuento es que Telemadrid, en un nuevo intento de modernización, emitió el otro día Encuentros en la tercera fase (Close encounters of the third kind, S. Spielberg 1977) y los extraterrestres me abdujeron a través del lcd para ordenarme que escribiera un blog sobre cine y me dejara de gilipolleces. No, en serio. En un retorno a la infancia me vi comprobando que una secuencia de esta película de la que yo no recordaba ni actores, está homenajeada plano a plano en cierto episodio de Los Simpson (2F12 temporada 6, creo, Homie the clown). Cierto es que no tiene mucho mérito porque las alusiones cinematográficas en la serie de animación son múltiples en la mayor parte de los episodios y de hecho hay algunos en los que se dedican a recrear totalmente una única película. Pero realmente, en algún momento y de forma megalomaniaca, creí tener el conocimiento absoluto de todas las referencias (excepto las que se refieren estrictamente a la cultura americana) que aparecen en la serie. Y encontrar una más me hizo ilusión. He aquí la prueba.

Roy Neary (Richard Dreyfuss) obsesionado con el encuentro que ha tenido con los ovnis se empeña en hacer reproducciones a escala de una montaña misteriosa (por si algún antisocial eremita no la ha visto no diré más) incluso con el puré de patata de la cena. Lo mismo le ocurre a Homer Simpson obsesionado con trabajar en el circo y que se afana en modelar una carpa con el mismo mejunje. En ambas escenas son clavados los planos, y la colocación de los personajes y la mesa, incluso el puré tiene la misma pinta de engrudo asqueroso. Están locos estos americanos…

Por cierto, y por si algún profano como yo no lo sabía o era demasiado joven para saberlo, el científico francés de la película está interpretado por Truffaut.

Si habéis encontrado algún déjà vu audiovisual y creéis que no debe vivir el desprecio de no aparecer en el aula del desgraciado mandadlo como comentario. No sé por qué me empeño si luego no escribe ni dios...

Por cierto, a lo que alguna gente me ha echado en cara (que no escribís comentarios porque el blog tiene censura y pasan por mi mail antes de publicarse) he de defenderme diciendo que es por vuestro bien; durante cierto tiempo quité esa opción y el blog se llenó de comentarios de dudosa salud viral con extraños enlaces; y tenía que estar entrando cada media hora para borrarlos y que mis lectores no se infectaran de nada raro. En este blog no hay censura, cualquier comentario será bienvenido y aceptado.

martes, 20 de mayo de 2008

¿Cero negativo?

El otro día estuve en la inauguración de una exposición. No voy a hablar de ella, aunque me parece una falta de respeto hacia su autor; así que os haré un resumen: era una exposición de fotografía, blablablá, autoridades catalanas blablablá, blanco y negro blablablá. No es que fuera mala, ni mucho menos, es que el acto en sí me hizo confirmar una suposición que tenía rondándome la cabeza desde hace tiempo, a causa de mis trabajos esporádicos para la BBC (no tengo que aclarar que no me refiero a la cadena de tv, ¿verdad?): cualquier sitio donde se ofrece comida gratis se convierte en una pequeña metáfora de la vida misma.

No voy a negar que si algo me atrajo hacia el centro de Madrid un día de diario después del trabajo fue el saber que había canapés. Pero como acaba ocurriendo siempre que crees que estás lanzándote a algo en plan trepa y sin vergüenza de tus actos, comprobé que había gente peor (o que lo sabía hacer mejor, según se mire). En este caso mucha gente. Es entonces cuando desistes de tu primer objetivo y te retiras para observar con vergüenza ajena la actitud de los demás, cual sociólogo aficionado.

Me explico. Cuando el discursito acabó la mitad del auditorio se fue replegando hacia una puertecita lateral (se ve que no era la primera vez que atacaban en esa sala) por la que minutos después empezaron a salir los canapés y las bebidas; y fue entonces cuando empezó la batalla. Los camareros intentaban hacer lo que se les había enseñado (ir acercándose a los grupitos de invitados ofreciendo las viandas) pero a los dos pasos un ejército de señoras de avanzada edad, con sus mejores galas y pintadas hasta parecer payasos se abalanzaron sobre ellos arrasando con las bandejas y sin dejarles dar un paso más. Tras las tres primeras remesas los camareros pensaron que la emboscada terminaría por estar las señoras comiendo su anterior botín, pero ellas engullían con rapidez para prepararse ante un siguiente ataque. Se les juntaron otras de menor edad, y mayor dignidad. La viejitas no tienen edad para tener vergüenza, saben perfectamente a lo que van, lo hacen y ríen en corrillos como cuando tienes quince años y un grupo de chicos pasa frente a ti y tus amigas. Las jóvenes son conscientes de que les avergüenza lo que están haciendo, te miran con cara de víboras mientras tú te asombras no muy seguro de si pasan hambre en casa o es la simple costumbre de conseguir todo lo que se proponen lo que les hace actuar así.

La segunda remesa fue la derrota de los camareros. Una chica del personal de la organización tuvo que hacer de guardaespaldas a uno de ellos para que pudiera llegar a la parte trasera de la sala con algún canapé en la bandeja, para ello tuvo que cubrirle cual jugador de la NBA y mirar con desprecio a cada señora que se acercaba, turbada, extasiada, movida por una necesidad irreprimible de arrasar con todo. En cierto momento, los camareros empezaron a aprovechar la distracción del enemigo para pasar entre sus filas lo más veloces posible. Pero cuando las arpías se dieron cuenta de que se quedaban sin el ansiado botín les agarraron para pararles y empezaron a tirarles insistentemente de las chaquetas (los camareros se atrevieron entonces a llamarles la atención y pedir respeto). La última estrategia de la organización fue hacer pasar las bandejas por detrás de una pared falsa que dividía la estancia para esquivar al enemigo. Sin éxito porque este ya les estaba esperando a la salida.

Lo que más me llamó la atención y que, en cierto modo, tiene su gracia es la estrategia absurda que se montaron las asistentes para justificar su hambre y sed atroces. Cada una esgrimía una frase que le soltaba al camarero en el momento del asalto. Así estaba la de: “¿este vino es espumoso?”; la de: “¿Este lleva queso?” o la de: “Esto es sin alcohol ¿verdad?” que se cubrió de gloria en el momento en que el camarero (esperando disuadirla y mintiendo de manera obvia) le dijo que la Fanta naranja llevaba ginebra a lo que ella respondió poniéndose roja, bajando la cabeza, y llevándose la copa de la bandeja para bebérsela de dos tragos como había hecho con todas las demás.Para que os hagáis a la idea, la situación más visual que se me ocurre, son los infectados de 28 días después atacando, cegados por la sed de sangre, a los humanos sanos y preguntándoles antes de morder:“¿cero negativo?”.

Conclusión: la vida es como un lounge. Siempre te encuentras a un famoso, a alguien de la facultad y a un trepa sin escrúpulos ni vergüenza que te quita el pan. Y siempre acabas preguntándote si es mejor mantener la dignidad intacta o pisar a los que se te pongan por delante para conseguir tus objetivos.

domingo, 11 de mayo de 2008

www.colorsandia.es

Color sandía no es rosa ni es rojo ni nada remotamente parecido; lo que evoca es completamente diferentes aunque sus componentes sean los mismos. Color Sandía es ese que te resulta prácticamente imposible de encontrar en la ropa, en la calle, en los carteles, en las líneas de metro… pero que está en las flores, en las frutas, en los atardeceres de verano, entre medias de los degradados, es ese color que ves en el arcoiris y no es ninguno de los siete. Color Sandía es ese que te dicen que no existe pero que sabes que está ahí, latente, oculto de los ojos de muchos, no apreciado por muchos de los que lo ven. Color Sandía es esa rareza que te identifica, es esa característica que te pertenece y te diferencia de los demás, es lo único que consideras invariablemente tuyo. Color Sandía es lo que une tus dualidades, es lo que ves cuando cierras los ojos y pones la mente en blanco. Nace color sand&a.

martes, 22 de abril de 2008

Kekonova. Mi primera exposición colectiva de frikadas.

Ya hemos testado la exposición de Custom Paper Toyz y la verdad es que salimos bastante libres de la decepción que esperábamos. Al menos yo, porque Alberto (J. Silva más conocido por ser el artista del link de ahí abajo o por sus trabajos ilustrativos para los coleccionables de El Mundo) salió con una furgoneta debajo del brazo; porque entre los chicos de la tienda y sus emprendedores amigos le “animamos” para que se presentara a la nueva exposición de furgonetas de cartón customizadas (va en serio) de la que ya os contaré, si todo marcha bien, más adelante.

Kekos invitados

El hecho de ver muñecajos recortables puede no parecer muy apasionante a primera vista. Pero si pasáis por el centro os insto a que le echéis un vistazo porque merece la pena. De hecho, si os da mucha mucha vergüenza parecer unos freakies, podéis verlos desde el escaparate, aunque solo podríais admirar los que han hecho los artistas invitados que, por cierto, están muy currados (es lo que tiene no tener que mandarlo por e-mail y poder ir a montarlo tú mismo) y tienen un montón de accesorios y variaciones a parte de la plantilla básica que se nos daba para dibujar.

Los dos mejores kekos

Si os atrevéis a entrar (la entrada es libre, gratuíta y los dependientes de la tienda son muy majos y estarán encantados de que les hagáis compañía y ya de paso miréis la ropita cara) podréis ver los kekos a concurso que están detrás de la puerta. Ahí también hay algunos muy currados a los que se les han añadido trozos de tela y accesorios de papel. ¿El fallo principal?: se han salido del tema. Con esto quiero decir que el tema principal del concurso era la comida rápida en todas sus formas y no customizar el muñeco como a tí te apetezca. Si llego a saber que al final todo el mundo iba a hacer eso y que tampoco se iba a tener en cuenta a la hora de hacer el concurso, la fase creativa hubiera sido mucho más sencilla y el keko hubiese quedado mucho más a mi gusto (para hacer cositas con hilos telas y cordones tengo mucho más arte que para manejar el photoshop como herramienta de retoque). Pero en fin… El caso es que no deben estar tan mal cuando los chicos de la tienda nos contaron que hay gente que se piensa que los venden y que el número con el que van a concurso es el precio (ponle a un alternativo con un billete de 50 pavos en el bolsillo un huevo duro en un escaparate de Malasaña y te harás rico).

Kekos concursantes

La fase de votación es muy sencilla. En la puerta tenéis un póster con fotos de todos los kekos y el número asignado a cada uno. En la caja hay unas papeletas con las mismas fotos, junto con su número y una casilla. Ponéis una X en la casilla del número 23 (digo… del que más os guste), ponéis vuestro email (entre todos los votantes se sorteará una copia del que más os guste-yo os paso el mío gratis si queréis, aunque lo dudo-) y lo metéis en la urna (o caja de cartón con rajita de inserción en la parte superior) que hay a la derecha.

Hay que votar a este (El Muffin)

También podréis ver un video muy divertido en el que los chicos de A little beat (que son los que han montado el concurso y se inventaron la plantilla para customizar kekos) han hecho toda una ciudad de papel en la que han metido diferentes personajes, (no los de concurso sino los suyos propios) haciendo vida normal. Caminan por la calle, ven la tele, hacen "brikindans", venden dvd´s pirata... (vamos, lo que vemos todos los días pero de papel). El video es está hecho al detalle y desde el punto de vista técnico es más que pasable.

Animáos a votar porque tengo entendido que una dependienta de la tienda ha hecho trampa y ha votado como 40 veces por "el ángel y el demonio", según rumores para que le toquen a ella, según yo porque está comprada por el autor.

Exposición de Custom Paper Toyz Take Away Tienda Carhartt Calle Espoz y Mina 13 Metro: sol

Hasta el 31 de mayo

martes, 15 de abril de 2008

Naaaaanana nananá

El pasado viernes murió “Chema”, el panadero de Barrio Sésamo. No voy a comentar qué enfermedad se le llevó ni cuanto tiempo llevaba enfermo. No voy a comentar qué hacía en estos últimos años ni cual era su nombre real, porque aunque era un actor aún en activo y para los que le conocían era, obviamente, mucho más que un personaje perdido en los albores de la televisión infantil, para mí, como para la gran mayoría de la juventud de este país era Chema, y así le recordaremos. Aunque nos pueda parecer que Barrio Sésamo no era más que una forma de aprender a contar murciélagos y a cantar canciones, fue una parte esencial de nuestra educación aunque muchas de las cosas que nos inculcara las hayamos aprendido inconscientemente. Recuerdo que cuando tenía seis o siete años veía la figura de Chema como el ideal de chico guapo con el que me casaría cuando fuera mayor. Un joven siempre sonriente y de pelo largo que cantaba canciones felices y aseguraba la supervivencia de su grupo social haciendo pan; el rol más importante del programa y que apelaba ya desde pequeñitos a nuestros más básicos instintos sociales. Lo que nunca se me pasó por la cabeza fue que querer ser como la novia de Chema significaba querer ser como Espinete, pero si nos pasaba desapercibido un erizo rosa gigante y un señor patata con sombrero no nos hubiera resultado extraño saber que el amor dentro de Barrio Sésamo superaba los límites televisivos. Chema y compañía nos enseñaron que había que compartir las cosas, que había que cuidar a los amigos… nos enseñaron a ser cívicos, a lavarnos los dientes y a no pinchar los corazones de los demás. Y aunque en muchas ocasiones se nos olvide lo que aprendimos estoy segura de que lo tenemos mucho más interiorizado que los que no han tenido la suerte de crecer con Barrio Sésamo y de verse identificados con esos niños vestidos de progres que lanzaban hojas secas al aire en la cabecera. Por todo esto, y aunque el hecho de que solieras aparecer cubierto de harina haya enturbiado tu memoria con el paso de los años: gracias Chema.

lunes, 14 de abril de 2008

Concurso de customizacion de Paper Toyz

Del 11 de abril al 31 de mayo se celebra en la tienda Carhartt Shop (c/Espoz y Mina 13; metro: sol o sevilla) la exposición de muñecos de papel customizados del concurso itinerante iniciado por A little Beat ya no sé ni cuando. Si pasáis, daos una vuelta para verlos y, ya os gusten o no, votad por el mío, please (que para que se lleve 100 euros alguien a quien no conocéis de nada mejor que me los lleve yo, ¿no?) Es una alegórica imitación de un muffin de Starbucks pero con cara de loco y con un logo ladeado (tuve algún problema para que el pdf se grabara correctamente y mandé una versión no definitiva) en el que pone Stunkbus Muffin y que tiene el dibujo de un autobús. Todavía no sé muy bien como se hace para votar. Creo que pides una papeleta y pones el nombre del queco (cuando vaya os lo digo). ¡Demostremos que el concurso no está amañado! http://www.alittlebeat.com/takeaway/

viernes, 4 de abril de 2008

No soy tonta, soy disléxica

“Tienes que poner más atención”. Es la frase que más he oído a mis profesores y a mis padres cuando, raramente, cometía algún fallo en el colegio. Cuando el resultado de un problema me daba totalmente diferente al esperado aunque había seguido todas las cuentas a la perfección, porque al ir al escribir 81 había escrito 18; cuando ponía “un aniña” y me lo consideraban como fallo ortográfico (personalmente no le veo mayor problema, se lee casi igual que si estuviera bien escrito). Yo me preguntaba "¿todavía más atención?¿si ya pongo toda la que tengo?". ¿La solución? Aprendí de memoria todos mis fallos y releía todo lo que escribía para corregirlo (de hecho aún lo releo, por eso escribo más despacio de lo que podría hacerlo). Los números aprendí a evitarlos. No logré encontrar una técnica para controlar mi “falta de atención” en las cifras. Cuando estaba en 3º de BUP un profesor interino de física y química (al que, entre otros, agradezco que me entendiera y no me bajara una nota crucial para entrar en la carrera) me dijo que no entendía por qué todos los resultados del examen los tenía mal, pero que era consciente de que todo el planteamiento era correcto y que me lo daba por aprobado si le prometía que estudiaría una carrera de ciencias. Le prometí que no lo haría, que iba a sacar los números de mi vida para siempre, aún así me aprobó. Hice un COU de letras puras y lo pasé con matrícula de honor.

El siguiente tormento fue aprender a conducir. Si el profesor decía a la izquierda yo iba a la derecha y viceversa. De hecho siempre he tenido que hacer el amago de escribir para fijarme con que mano lo hago y estar segura de que ese lado es el derecho, nunca le di importancia hasta que me vi con las manos sujetas al volante y sin poder hacer gilipolleces. Nunca le di importancia, no, de hecho nadie se la dio.

En cierto examen de la universidad en el que gran parte de la nota se basaba en que especificáramos el año exacto de ejecución de las grandes obras de la cartelería mundial (sí, algunos locos estudiamos esas cosas) la profesora pidió que si alguno era disléxico lo especificara en el examen y si ella veía que habíamos asignado un cartel del año 1935 al año 5391 daría por supuesto que era culpa de las conexiones de nuestros cerebros distorsionados y no de que hubiéramos pasado de juerga la noche anterior y la resaca nos incapacitara para pensar (a esas alturas de carrera ya no se planteaba que fuéramos tontos, aunque mi experiencia me dice que de todo había). Aquel día fui totalmente consciente de que era disléxica. Pero la dislexia no me había incapacitado para estudiar, no me había creado un tremendo fracaso escolar ni me había deprimido; por tanto, ¿para qué diagnosticarla? Si, además, nadie lo habría tenido en cuenta.

Ahora leo un artículo en El País Digital que comienza con estas frases: “Si Bill Gates hubiera estado escolarizado en España el mundo tal vez no conocería Windows. Es disléxico”. Y me pregunto: “¿Si yo hubiera estado escolarizada en EE.UU. habría desarrollado el sistema operativo más importante del mundo y estaría forrada?”. La LOE estableció en 2006 la posibilidad de tener en cuenta que de vez en cuando algún alumno puede padecer dislexia, por esa época yo ya estaba licenciada desde hacía un año. Las Islas Baleares son más arriesgadas, tienen selectividad para disléxicos desde hace cuatro años, en la que te leen las preguntas para que tú no las interpretes mal, te dan más tiempo para escribir y no se tiene en cuenta la ortografía (espero que no dejen pasar una v por una b, ninguna dislexia da excusa para eso) pero, ¿Cuántos disléxicos pueden hacer la selectividad cada año en Baleares? Si tienen como un millón de habitantes, y un porcentaje de jóvenes en edad escolar de unos…vaya, acabo de recordar que soy disléxica, las cuentas mejor que las haga otro, yo puedo hacer la misma cuenta 5 veces y obtener 4 resultados distintos (obviamente me suelo decantar por el que se repite). En Canarias también hay un plan especial de educación para disléxicos, parece que en las islas corre más el aire y esto es bueno para las cabezas de los señores que hacen las leyes, porque la LOE todavía trata a los disléxicos como “alumnado con necesidades educativas específicas” y los mete en el mismo saco que a los discapacitados intelectuales y a los chavales con problemas de conducta. Y os digo, por experiencia, que la conducta de un disléxico es siempre ejemplar.

Los disléxicos estamos totalmente capacitados intelectualmente, para cualquier tema, igual que los demás. Simplemente, la forma en la que se codifican los símbolos en nuestra escritura, es más difícil de asimilar para nosotros. Cuando yo busco una palabra en un diccionario y lo abro al azar me cuesta más que a otros darme cuenta de si la palabra por la que yo lo he abierto está antes o después que la que estoy buscando. Mi cerebro tarda más en establecer la conexión alfabética entre los símbolos fonéticos. Muy probablemente porque la escritura occidental es compleja, y está mal diseñada; cuando se encuentran tantos individuos para los que cierto sistema no les funciona correctamente eso indica deficiencias graves en el mismo. Es algo de lo que estoy más convencida desde que me entero, por el mismo artículo (no es que no me haya documentado mejor, es que la información en español sobre la dislexia es mínima y farragosa incluso en las -tremendamente faltas de gusto estético- webs de asociaciones de disléxicos) que en idiomas como el chino, basados en ideogramas, la cantidad de disléxicos es mucho menor, porque lo que estas viendo escrito es una representación simplificada de la imagen que de ese concepto tiene tu cerebro.

Es por esto que, en los países en los que se tiene en cuenta que los disléxicos necesitan un modo alternativo de enseñanza, las clases se dan con métodos audiovisuales. Porque alguien a quien las palabras no le cuadran bien con los conceptos suele estar más del lado de la imágenes. (Si piensas en imágenes, háztelo mirar, a lo mejor eres disléxico). Probablemente por eso yo me decanté por una carrera en la que después de ver 30 películas te preguntaban sobre un único plano de una en concreto y esperaban que te acordaras. Igual que los estudiantes de ingeniería se meten en la cabeza 30 libros de memoria para que luego les pregunten sobre el capítulo del 25 del libro 16. Durante cinco años he tenido que oír a mucha gente diciendo “que suerte, tú para estudiar ves películas”, pues amigos, quizá para vosotros hubiera sido más difícil recordar el plano subjetivo más importante de Jezabel de lo que a mí me hubiera resultado leerme 30 libros técnicos. Probablemente yo también habría recordado el capítulo 25 solo que habría tardado más en leerme todos los libros. En ver una película tardo lo mismo que los demás. A no ser que sea en v.o. subtitulada.

¿Quieres acceder a la versión de este artículo en soitu.es y leer los comentarios? Pincha aquí

Ilustración: Miguel Martínez-Losa

Fuentes:

El País http://www.elpais.com/articulo/sociedad/vez/hijo/dislexico/nadie/sabe/elpepusoc/20080313elpepisoc_1/Tes

Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Dislexia y http://es.wikipedia.org/wiki/Discalculia

miércoles, 26 de marzo de 2008

La verdad es que tiene chispa

Culpa, sin duda de Julián López, que soltó una fecha sin mucho conocimiento de causa. Obviamente Muchachada Nui no ha vuelto a las pantallas el 26 de febrero, puesto que hoy es 27. Si os digo la verdad no estoy tampoco muy segura porque anoche estuve en el aparcamiento del Kinepolis viendo una peli fantástica titulada Jubilados saliendo de una sala de cine y que sin duda bebe directamente de la Salida de los obreros de la fábrica de los hermanos Lumiere (después fui a ver una película de Jessica Alba pero eso no tiene mayor importancia). Así que hoy entro en la web de la Muchachada y me encuentro un video de un par de locos peleándose por la fecha final de la premiere de la segunda temporada, que parece que se retrasa hasta el 9 de abril.

Por si alguno no está enganchado a la 3ª temporada de Lost o echa mucho de menos que en Cuatro pongan episodios nuevos de House, os dejo una nueva animación de Enjuto Mojamuto que lleva colgada en la web del carnet + 26 desde hace meses y que me había guardado para disfrutarla yo sola o esperando que la Comunidad de Madrid contratara alguna más con la muchachada y para poder recomendaros algo más sustancioso (conociendo como paga la administración el trabajo creativo externo, seguro que todavía están esperando que les paguen esta). En fin, es poquito, pero aquí está.

He quitado el reproductor de youtube puesto que como me habían indicado el video ahí esta "no longer available". Podeis verlo en la web del carnet + 26: http://www.madridmas26.com/enjuto/

Por cierto, que en la web de tve también han quitado el video del blog de muchachada en el que dicen que vuelven en abril. ¿nos quedaremos al final sin nueva temporada?

lunes, 17 de marzo de 2008

A prueba de bomba

Teniendo en cuenta que solamente va a estar publicado, por expreso deseo del realizador, hasta el 26 de marzo, os dejo el link de acceso al minidocumental que hicimos para presentar como proyecto de fin de carrera de Miguel, y por el cual, entre otras muchas cosas en las que he ido echando una mano durante 3 largos años, me considero medio diplomada en Diseño Gráfico, aunque sin título y sin haber pasado por la escuela de arte.

No es un documental interesantísimo de ver a no ser que te apasione el mundo del calzado infantil. Pero lo he colgado por si a alguno le apetece comprobar en qué hemos estado metidos en estos últimos meses de reclusión, lo que habíamos venido haciendo en los periodos de mutismo intermitente de los últimos años, o por si os apetece verme diciendo chorradas.

El documental trata sobre todo el trabajo de publicidad que hemos ido creando para Gorila, que por el momento parece totalmente estancado (no porque nosotros lo queramos), y que ha sido mi relación principal con el mundo visual, más que audiovisual, desde que salí de Telemadrid. Lo siento, pero grabar borrachos en bodas no cuenta como algo primordial en mi vida.

Los participantes en la grabación, no desespereis, pronto estará lista una copia que os mandaremos previo pago de 50 euros a través de Western Union, jajaja. Por el momento aún está en proceso el subtitulado en inglés que, calculo, tendré listo after Easter.

Ustedes lo disfruten.

Mision Gorila

martes, 4 de marzo de 2008

V Muestra de cine fantástico Sci Fi

Un año más vuelve al prolífico cine Palafox (que se ha convertido en modelo de futuro en lo que se refiere a la ardua lucha de las antiguas salas céntricas de Madrid contra las multisalas masivas) la Muestra de cine fantástico del canal Sci Fi. Tras cuatro años de asociación entre los del canal raro y los del cine viejo se han dado cuenta de que cada vez más gente se ponía a hacer cola para entrar y que valía la pena multiplicar las acciones publicitarias para un público que cada vez está más de moda y que empieza incluso a atraer a gente que jamás se hubiera hecho pasar por raro algunos años atrás. Los freakies, entre otras cosas, dan dinero, mucho dinero; porque aunque no tengan muy en cuenta la ropa, el corte de pelo ni, en muchos casos, los desodorantes, se pirran por comprar objetos de culto que sin duda son mucho más caros. Por eso este quinto año la muestra echa el resto en adularlos y les abre gratuitamente una exposición de 94 piezas originales de colección privada sacadas de los rodajes de las más importantes películas de ciencia ficción, titulada El viaje fantástico. Allí tenéis a disposición de vuestros ojos, tras la correspondiente urna protectora, un trozo de kryptonita (sshhhhhh esto es una aviso, por si alguien prefiere evitar la zona por unos días), un guión original de ET firmado por Spielberg, o uno de los extraños juguetitos que Marty Mcfly dejó tirado en el asfalto mientras desaparecía en el tiempo.

Es la primera vez que el cine Palafox se queda pequeño para la muestra y se ha tenido que alquilar un espacio en el edificio Mejía Lequerica para colocar los objetos de culto. Tranquilos, al igual que el cine, esta rodeado de Starbucks para que podáis reponer fuerzas entre cubo y cubo de palomitas y a unos cinco minutos andando de la sala, para que los más clásicos no pierdan su codiciada figura de dependiente de la tienda de cómics de los Simpson.

Por otro lado Sega también ha visto en nosotros una oportunidad de negocio y por el simple hecho de comprar la entrada para alguna de las pelis del ciclo nos da la oportunidad de jugar al Condemned 2 con la pantalla de la sala 2 a modo de tele de casa: algo que todavía no entiendo muy bien.

Extras aparte, las pelis que es, en el fondo, lo que más debería importarnos, vuelven este año con energías renovadas y prometedoras premieres. Sci Fi lanza su órdago con el largo de apertura del ciclo: ni más ni menos que la última película del que fue, y para mí siempre será, uno de los mejores directores de videoclips de la historia. Tras impactarnos con Eternal sunshine of spotless mind (que aquí se destripó con el título Olvídate de mí- no nos gustan los acertijos ni las frases largas-) y alegrar nuestra mirada más estética con la preciosista La ciencia del sueño, Michel Gondry ha elegido a Jack Black (preparaos para el descojone) para protagonizar una metalíngüística sobre un tío con poderes para joder las vhs del videoclub de su mejor amigo (¡toma ya!). Si mis escuetos conocimientos cinemtográficos no me engañan me espero algo de tipo pulp pero con una fotografía de lo más cuidada si es que eso no es imposible. Be kind rewind.

El resto de la muestra se nos antoja mucho más variada que el año pasado. El descubrimiento de que hay muchos tipos de aficionados al cine fantástico, muchas edades y películas a tutiplén traerá cola a las puertas del Palafox. Os haré un resumen de lo que más me ha llamado la atención:

  • Dainipponjin (2007 Japón): para los amantes del manga mecha y el sentai (perdonad mi profanidad) y para los intelectuales tenemos un falsumental raro raro sobre un japonés superhéroe que lucha contra robots gigantes y al que el gobierno le quita la custodia de su hija (¿una mezcla entre No sin mi hija y Mazinger Z?). Claro que por la hora solo podrán ir los estudiantes, los parados y los que puedan cerrar su tienda de cómics.

  • Diary of the dead (2007 USA) y The Signal (2007 USA): la primera para el viernes noche y la segunda para el sábado. Ambas vuelven a tratar el ya manido tema de lo que ocurre cuando la gente siente un ansia muy grande de matar a sus congéneres, ya sea porque son zombis, infectados o porque les afecta cierto tipo de ondas electromagnéticas. La primera, que como de costumbre usa el metalenguaje acercándose en el argumento a Blair Witch Project por esto de que los atacados son unos estudiantes de cine incautos que van con su betacam por el frondoso frondoso bosque y por lo de usar la cámara en mano como recurso narrativo o mareante pero muy barato (a la última). La segunda parece tener mejor pinta tanto técnica como narrativamente.

  • Untraceable (2008 USA) y A l´interieur (inside) (2007 Francia): son las representantes del thriller psicológico y de asesinos múltiples. Gente rara que se mete en tu vida, en tu casa y con tus hijos. Para las tardes del sábado y el domingo respectivamente

  • The Spiderwick Chronicles (2008 USA): situada el sábado por la mañana con muy buen ojo para ir con vuestros niños o con los niños que lleváis dentro. Es la adaptación cinematográfica de una saga de libros fantásticos del tipo Narnia.

  • Aachi & Ssipak (2006 Corea Sur): también situada en horario infantil pero para el domingo. En este caso yo no llevaría a mis niños. Es una peli de animación pero por la sinopsis y el trailer me ha parecido para adultos y bastante violenta. En un Corea futura en la que la mierda es oro, el gobierno tiene a los ciudadanos esclavizados sentados en el water. Inédita en España y dudo mucho que se vaya a estrenar en salas algún día. Afortunadamente no tengo hijos y estoy deseando verla si los mayores no me lo impiden.

  • I´m a cyborg but that´s ok (2006 Corea Sur): es una de las múltiples películas orientales que se han seleccionado este año pero sin duda la que mejor acogida va a tener, teniendo en cuenta que su director, el coreano Park Chan-Wook, es ya de culto en nuestro país; sobre todo tras el estreno de Old Boy en 2003 que está considerada una de las más míticas películas del cine oriental actual. Esta su última creación se llevó el premio a mejor guión en Sitges el año pasado.

  • The mist (2007 USA): premiere para los más clásicos. El ciclo se cierra con una adaptación, como no podría ser menos, de Stephen King.

Como veis una selección, en principio, bastante acertada y la posibilidad de ver pelis de estreno en España a un precio inferior al habitual. La entrada a cada sesión vale 4 euros (creo recordar que no aceptan carnets jóvenes ni de estudiantes ni de tercera edad) y el abono para entrar a todas las que se quiera 30 euros. Como me pilla muy mal el fin de semana elegido para la V Muestra de cine Fantástico de este año; os agradecería que fuérais a ver todas las pelis que podais y, sin spoilers, me las comentéis la semana que viene. Una recomendación: sacad las entradas con antelación e id a hacer cola por lo menos 30 minutos antes si queréis sentaros juntos y cómodos. Nos vemos en las críticas.

Fuentes: http://www.scifi.es/muestra/ , imdb

domingo, 2 de marzo de 2008

Igual que el periódico acaba en la papelera...

Voy a dar la primicia de un “notición” internacional impactante y morbosamente atractivo. Ha muerto Heath Ledger. Le encontraron sin vida en su casa neoyorkina el 22 de enero a causa de una ingestión masiva, según unas fuentes, de drogas, según otras, de medicamentos recetados. Mientras os preguntáis en qué día vivo y os sorprendéis de que me haga eco de esta noticia un mes después de que viéramos la emisión en todas las cadenas de España (incluido el Canal Metro Madrid) de las imágenes del cadáver en camilla de un actor cuyo nombre la mayor parte de nosotros no sabíamos pronunciar y otra parte seguimos sin estar seguros de que se pronuncie así; os voy a contar algo que a lo mejor os llama más la atención: ha muerto Roy Scheider. No. No ha salido en la tele, pero murió el 10 de febrero, con 75 años, de cáncer, en el hospital de Arkansas en el que llevaba bastante tiempo en tratamiento. ¿Que quién era? Estoy segura de que también os preguntasteis eso el día que Heath Ledger pasó a la historia, (pero de este en seguida nos recordaron su filmografía) ¿Os acordáis de una película de poca taquilla que pasó sin pena ni gloria por nuestras vidas y que se llamaba Jaws?¿Y si os digo que fue uno de los primeros éxitos de Steven Spielberg y que en España, como es habitual, se maltradujo con el título de Tiburón? Ahora sí que muchos os estaréis tirando de los pelos (cómo dice un anuncio de champú para pavas-en el amplio sentido de la palabra- la cabeza sirve para algo más que para pensar). Y es que, sin duda, para los críos de los 70 y 80 Tiburón fue una de las más míticas películas de nuestra infancia; pero teniendo en cuenta que todavía no he visto nombrar un solo recuerdo en memoria de Roy en ninguna cadena, cualquiera diría que todos los que trabajan en la tele tienen menos de 15 años.

Roy Scheider en Tiburón (arriba) y en Seaquest (abajo).
No es que siempre interpretara igual, es que los personajes eran clavados.

La primera respuesta al enigma de por qué tanta diferenciación en la reacción mediática entre ambos actores sería que la muerte de Ledger era morbosa, y que el chaval tenía un par de películas por estrenar que se lucrarán debidamente de su desgracia. Eso o que algún tipo de complot contra los actores que navegaron en el Seaquest, submarino televisivo también producido por Spielberg del que Scheider era capitán y que llevaba también a bordo a Jonathan Brandis (interpretando a Lucas Wolenzack). Este último, actor adolescente de medio pelo, que no llegó a hacer gran cosa en la gran pantalla y por el que yo me aficioné a la sci fi, murió ahorcado en noviembre de 2003; sin que ningún medio de comunicación español se percatara de ello. Sin duda su muerte fue mucho más del tipo de la de Ledger, bajo extrañas circunstancias y con un presente aún en activo en series y películas de bajo coste. Protagonizó La historia interminable 2 y estuvo liado con la prima de Will Smith en El príncipe de Bel Air, ¿os parece poco? Bueno, también hizo un secundario en La guerra de Hart (el masoca que quiera más que se pase por la imdb). Pero desconozco si en USA se citó su fallecimiento o se le hizo algún tipo de homenaje.

Jonathan Brandis en Seaquest

Aunque no hay que irnos tan lejos en el tiempo para comprobar que no todas los muertos jóvenes y por sobredosis pasan a la categoría de mito. Poco antes que Heath Ledger, el 15 de enero de este mismo año, encontraban también muerto después de una “noche tonta” a Brad Renfro, el conocido como “niño malo de Hollywood”. Brad había irrumpido en la vida guay de Los Ángeles con tan solo 12 años y sin haber hecho nada antes en el cine, por plantarse con descaro delante de una importante abogada interpretada Susan Sarandon para contratar sus servicios y ayudar a su madre que estaba metida en un buen lío. Exacto, fue en El cliente, en 1994, una de las primeras películas que recuerdo haber ido a ver sola al cine. En esa escena nos preguntábamos si pensaba pagar los costes del juicio con piruletas, pero parece ser que por aquella época Renfro ya empezó a tener efectivo y stock para pagar en drogas. Aunque su carrera siguió hacia delante de forma prometedora (hizo de miniyo de Brad Pitt en Sleepers película en la que ambos interpretaban a Michael Sullivan, y ganó un par de premios a actor juvenil y estrella juvenil, de esos que desconocemos por estos lares) pero empezó a hacer cosas de mayores como liarse con Daryl Hannah y ventilar su afición a las drogas, y probablemente el problema en Hollywood no lo tienen con que las consumas, a ambas, sino con que lo digas. “Si no has probado las drogas no lo hagas. Pero si las has probado reza” decía Renfro no se muy bien si para quedar bien como abogado de la prevención o para justificar que no le quedaba más que rezar. El caso es que tampoco nos enteramos muy claramente de su muerte, no vimos la camilla saliendo de su casa por la puerta de atrás ni escenas de sus películas póstumas (que las hay).

Brad Renfro en su desgraciado salto al estrellato

A lo mejor las familias de Brad Renfro y Jonathan Brandis pidieron a la prensa más intimidad, a lo mejor sus productoras no eran tan buitres. A lo mejor Roy Scheider se había enfadado con Spielberg, no era el viejecito simpático que nos podía parecer o no todo el mundo utilizaría un primer plano suyo en Tiburón para ilustrar lo que es un transfoque en narrativa cinematográfica (cierto, eso solo lo haríamos unos cuanto freaks).

Jamás hubiera soltado esta parrafada sobre homenajes desde el más acá si no fuera porque en el In Memoriam (dícese de sección que se incluye en las ceremonias de algunos premios cinematográficos en la que se rinde homenaje a todos los profesionales del cine que han muerto desde la celebración de la ceremonia anterior) de los Oscars 2008, celebrada hoy hace casi una semana, no aparecen siquiera mencionados ni Brad Renfro ni Roy Scheider. Y sin embargo el montaje terminaba con un plano mítico de Heath Ledger, crescendo de orquesta y aplauso en la sala. ¿Poco tiempo para montarlo? Roy Scheider había muerto una semana antes pero montar un planito del agente Martin Brodi no creo que les costara mucho. Claro que… cronológicamente habrían tenido que ponerlo al final, y no se habría acabado la secuencia con planazo de Ledger (¿filia hacia la juventud o recurso económico?) además últimamente había alzado la voz contra la guerra de Irak; dos nominaciones a los Oscars de la Academia no eran suficientes para que la Academia se acordara. Por otro lado Brad Renfro murió días antes que Ledger, por lo que no le habría quitado el puesto, y también era joven y en activo. ¿Tan mal les caía o es que son también los guionistas los que deciden quién entra en el montaje y se incorporaran al trabajo con pocas ganas? Supongo que igual que los exalumnos de Ramón Roselló nos emocionó ver su rostro en el In Memoriam de los últimos premios Goya, a los que les conocieron les hubiera gustado que se les hubiera tenido en cuenta, como a muchos otros de los que posiblemente también se hayan olvidado.

Solo quiero, en cierta manera, y aún sabiendo que no tendrá alcance, darles el homenaje que no les ha dado “el mundo”. Es cierto que ambos tuvieron pocas películas que sean recordadas. Y que muchos recordamos Tiburón como aquello que ponían en la tele las sobremesas de los domingos en los años noventa. Pero el mismo camino acabarán siguiendo I´m not there y Brokeback Mountain. Y, como decía Roselló: “igual que el periódico acaba en la papelera, la película acaba en la televisión”.

Fuentes: El País, Youtube, Internet Movie Data Base, Who´s dated who?, http://www.jazztelia.com/actualidad-tv/post/2006/10/04/un-maestro-